segunda fuera
Vamos gente que ya gano 2 a 0.
MADRES E HIJAS
Nuestras hijas tenían 6 años, iban a la misma clase y se hicieron amigas. Por extensión, nosotras, las madres, también. Con el tiempo, descubrimos que nuestras vidas estaban llenas de las mismas casualidades. Carmen y o proveníamos del interior y habíamos estado casadas con dos hombres que enfermaron gravemente de riñón. No tuvimos hijos. Tras la ausencia de nuestros respectivos cónyuges, habíamos rehecho nuestras respectivas vidas en la misma ciudad de la costa. Nuestros actuales maridos eran mucho más jóvenes que nosotras, nos habíamos quedado embarazadas pasados los cuarenta y dimos a luz a las niñas en la misma clínica, en el mes de agosto y por cesárea. ¿Se pueden dar más casualidades en dos personas que no se conocían de antemano? Por supuesto, nuestra amistad dura y la de nuestras hijas también.
María Teresa R. Alicante
0 comentarios